Seguros de Vida

Seguros de vida, malas prácticas en la venta por Bancos

Seguros de vida, malas prácticas en la venta por Bancos

Son muchos los asegurados que nos encargan reclamaciones de seguros de vida o de accidentes relacionados con invalidez y muerte que fueron contratados en oficinas bancarias o cajas de ahorro con motivo de la firma de un préstamo personal o una hipoteca.

Estamos ante seguros que se venden de manera agresiva, hasta el punto que se impone la firma de la póliza como condición de la concesión del préstamo. La ventaja para el banco es que gana una garantía para caso de impago, además de ganar una comisión de cada póliza vendida, siendo además la prima para una compañía de seguros que muchas veces pertenece al mismo grupo bancario.

Choca como se facilita el acceso al seguro, en realidad  se “coloca” el seguro de vida en muchas ocasiones previa una simple declaración de salud genérica, sin hacer en realidad preguntas sobre enfermedades o factores de riesgo concretos.

Es muy frecuente encontrar cuestionarios de salud genéricos y ambiguos, e incluso a veces se pretende hacer pasar por cuestionario lo que se impone como una declaración del asegurado en relación a su estado de salud por la que vendría a declarar que no ni ha tenido tiene ninguna enfermedad ni problema funcional. Estas “declaraciones” son tan simples como “ increíbles” sobre todo porque en muchas ocasiones se realizan a mayores de 50 años, donde la probabilidad de que nunca haya tenido una enfermedad o factor de riesgo resulta ciertamente imposible.

Para el asegurado se trata solo de un trámite más del “papeleo” del préstamo y es ese el contexto de la contratación que debe tenerse muy en cuenta junto a la asimetría de conocimiento, a la hora de que los tribunales estimen o desestimen las demandas de reclamación de los seguros de vida.

Nos consta que las compañías de seguros están desestimando reclamaciones en masa de seguros de vida de accidentes con motivo de muerte o invalidez, alegando ocultación en el estado de salud al contratar la póliza. La opacidad de las compañías hace que el ratio de pago por número de reclamaciones no se conozca pero sabemos que resulta más alejado de lo que debería ser una rentabilidad de las compañías de seguros basada en el correcto cálculo de las primas. De forma que a veces parece que el negocio de las compañías de seguro sea más el rechazo del pago de la prestación pactada que  el cobro de las primas de los asegurados.

Solo desde ese punto de vista se explica que las compañías de seguro, con unos medios materiales y personales muy importantes, que destinan millones de euros a publicidad, directivos e inversión de activos, pongan tan poca atención en la declaración de salud que realiza el asegurado, pareciendo que lo que interesa es cobrar la prima porque ya discutirán en su momento el pago de la indemnización pactada, de forma que casi se podría decir que inducen por acción u omisión, a unas respuestas o declaraciones de salud que poco o nada se corresponden con el auténtico estado de salud del asegurado.

Nos hacemos en ese sentido una serie de preguntas:

¿ Costaría mucho a las compañías realizar cuestionarios de salud que por su minuciosidad se dirijan realmente a preguntar sobre el verdadero estado de salud de los asegurados, aún a riesgo de que las respuestas darán al traste la contratación en muchos casos?

¿ Costaría con sus medios que se realizara un mínimo chequeo o solicitar un certificado o copia del historia médica del paciente?

¿ No parecería conveniente advertir de manera destacada y expresa al asegurado junto al cuestionario de salud, de las consecuencias de no haber detallado cualquier enfermedad o factor de riesgo?

Nos hemos referido al contexto de la contratación en una firma de un préstamo, pero en cualquier caso además estamos ante personas sin conocimientos médicos, que poco o nada saben sobre lo que médicamente se considera enfermedad y menos lo que para la compañía es importante saber.

Así por ejemplo, el tabaquismo se podría considerar una enfermedad, como la calvicie, o la obesidad, pero no parece que salvo pregunta específica el asegurado sea consciente de que tales circunstancias puedan ser consideradas como enfermedad. No digamos ya si la persona sufre de hipertensión, es de piel delicada o simplemente fue tratada de un episodio de depresión años antes. La casuística es infinita, pero toda demuestra la poca conciencia del asegurado sobre la trascendencia de ese cuestionario y de los factores de riesgo que puedan ser importantes para la compañía.

Parece que se quiera hacer recaer toda la responsabilidad de la validez y eficacia del seguro al asegurado, cuando es la compañía la que conoce en realidad la trascendencia del cuestionario de salud para la efectividad de la póliza.

Se trataría en definitiva de que la compañía no se vea favorecida por la oscuridad, ambigüedad, picardía y mala fe para tener siempre argumentos con los que denegar la indemnización.

La ley, en frío, sanciona con dureza a quien de manera dolosa o negligente dejen de manifestar un factor de riesgo con dolo o negligencia, de manera que exime a la compañía del pago, pero la ley debe interpretarse siempre según el contexto de la contratación y sobre todo teniendo en cuenta la realidad de la comercialización de este tipo de seguros  y exigiendo mayor responsabilidad a la compañía/ banco como auténtico profesional del seguro.

Los tribunales deben tener en cuenta estas reflexiones y máximas de la experiencia, antes de rechazar cualquier reclamación de indemnización, y de esa manera estarían haciendo no solo justicia al caso concreto, sino indirectamente obligarían a las compañías de seguros a ser más cuidadosas, más responsables, en definitiva, a actuar como auténticas compañías de seguro y conseguirían que todo el mercado asegurador se vea beneficiado de prácticas más cuidadosas que nos permitan rechazar una reclamación cuando realmente es palpable la mala fe y el engaño que también debe prevenirse.

Jorge Fuset – Abogado – 

seguros-ocaso

Condena a OCASO al pago de una póliza de Seguro de invalidez-vida

Condena a OCASO al pago de una póliza de Seguro de invalidez-vida

Lugar y Fecha:

Barcelona, Abril de 2015

Demandado:

Ocaso S.A. de Seguros y Reaseguros

Antecedentes y fallo:

La aseguradora Ocaso,S.A. de Seguros y Reaseguros rechazó el pago alegando que el asegurado había ocultado que en el momento de contratar la póliza estaba tomando antidepresivos. La Juzgadora aprecia que el asegurado no tenía antecedentes de depresión y que si bien es cierto que no manifestó al contratar que estaba tomando medicación (prescrita pocos días antes días por la muerte repentina de un familiar directo), ello no se puede considerar “dolo” a efectos de librar a la aseguradora. En este sentido advierte la Sentencia que la póliza se ofreció y vendió al asegurado habiendo ido una agente a su casa con motivo de los trámites del deceso y que por tanto OCASO conocía la situación de duelo del asegurado.

Condena a Ocaso S.A. de Seguros y Reaseguros a que abone a la actora la suma de 30.000€ más los intereses, con expresa condena en costas a la parte demandada.

Documento:

Sentencia completa en pdf

Fundación Defensa del Asegurado

La Fundación de defensa del asegurado considera abusivos cuestionarios de salud comercializados por las compañías de seguro

La Fundación de Defensa del Asegurado considera abusivos muchos de los cuestionarios de salud comercializados por las compañías de seguro

SEGUROS DE VIDA E INVALIDEZ

Madrid- Barcelona, 12 de enero de 2015

Sirven para intentar no pagar cuando se reclaman seguros de vida, de accidentes o invalidez, asegura el abogado de la Fundación Jorge Fuset.

La venta en masa de seguros de vida, accidentes o invalidez por medio de compañías de seguros o de entidades bancarias, se viene realizando desde tiempo inmemorial destacando solo las ventajas del seguro como son la protección para la familia y el patrimonio personal. Por el contrario, se presentan al asegurado los cuestionarios de salud como “ mero trámite” para que la póliza entre en vigor.

Es en el momento de producirse la muerte o invalidez que daría lugar al pago de la indemnización, cuando lo primero que hace la aseguradora es desempolvar el cuestionario de salud, pues sabe que en muchas ocasiones le servirá para rechazar el siniestro acogiéndose a la excusa de no haberse rellenado correctamente el mismo.

El problema surge por ejemplo cuando se nos obliga a contratar un seguro de vida con ocasión de la firma de un préstamo o una hipoteca, pues la atención del asegurado está en la obtención de un dinero que necesita, sin embargo el banco le pone como condición contratar un seguro de vida, del que ninguna explicación le da y muchas veces incluso con las respuestas del cuestionario ya contestadas por la propia sucursal bancaria.

Otras veces, cuando el asegurado ha mostrado el interés en contratar, algunos mediadores o trabajadores de los bancos, pensando más en la comisión que en el interés del cliente, les “ ayudan” en la cumplimentación del cuestionario, asegurando que algunas enfermedades o antecedentes “ no tienen importancia y no son necesarios”, lo que el asegurado da como bueno sin tener idea de la importancia del documento.

A veces transcurre mucho tiempo desde que se contrata el seguro hasta que sucede la muerte o invalidez que debiera dar lugar a la indemnización, con pago de prima a veces durante más de veinte o treinta años. Cuando se pide a la compañía el pago es cuando sistemáticamente se pide el historial médico del asegurado, fijándose y recabando información del más pequeño antecedente.

La Fundación de Defensa del Asegurado denuncia que cuando se dan esas circunstancias nos encontramos ante una contratación abusiva que debe dar lugar a obligarse a la compañía a pagar la póliza.

En ese sentido la Fundación Defensa del Asegurado defiende:

1.- Que compañía debe advertir de manera destacada de manera que se asegure de la plena conciencia del asegurado, de las consecuencias de no responderse con precisión y minuciosidad ante las preguntas que se somete al asegurado.

2.- Que deberá tenerse por los tribunales siempre en cuenta la total asimetría de conocimiento técnico y medios entre las propias compañías de seguro y los asegurados. No puede considerarse conforme a la ley un cuestionario realizado por ejemplo a una persona de 50 años, donde declara no haber tenido nunca ninguna enfermedad o baja laboral.

3.- Que ante cualquier duda de interpretación en los cuestionarios de salud debe resolverse siempre en favor del asegurado.

4.- Los cuestionarios de salud deberían presentarse al asegurado año a año para la renovación anual, lo que conseguiría mayor concienciación del cliente.

5.- Que en los seguros de vida o invalidez impuestos por entidades bancarias para concesión o bonificación de determinados préstamos, el recelo sobre el cuestionario debe ser mayor dado que la atención del asegurado en los mismos está muy mermada dado que no es el producto en el que estaba directamente interesado.

6.- Las compañías disponen de medios materiales suficientes para informarse vía el interesado o mediante revisiones médicas obligatorias, de los antecedentes de salud que puedan influir en la valoración del riesgo.

7.- En cualquier caso, solo deberá rechazarse el pago si un antedente de salud previo tiene relación directa con la enfermedad o accidente que da lugar a la indemnización pactada.

El consejo a dar a los asegurados es que no contraten seguros de vida “ con los ojos cerrados”, sino que estudien bien las condiciones generales y particulares de la póliza antes de contratar y contesten y declaren todo factor de riesgo a la compañía. Y ante impago de la indemnización consulten a un buen abogado especializado, a las asociaciones de consumidores o a la propia Fundación de Defensa del Asegurado donde se pueden hacer consultas en la página web www.defensasegurado.org

La Fundación de Defensa del Asegurado calcula que más del 70% de las indemnizaciones rechazadas por aseguradoras de vida tiene como pretexto el cuestionario de salud.

Tel.- 91 119 63 14 y 93 342 97 31

Persona de contacto: Jorge Fuset, abogado de la Fundación. (móvil 607 083 111), jfuset@defensasegurado.org

Tipos de Seguros que garantizan tu tranquilidad

Alta en Fundación Defensa del Asegurado

Tipos de Seguros que garantizan tu tranquilidad

Seguros de vida

Un seguro de vida es una garantía económica, que cubre tus necesidades en la difícil situación en la que ocurre la desgracia. En caso de fallecimiento, otorga a los familiares de una suma de dinero con la que se pueden hacer frente a las situaciones y/o obligaciones suscritas en vida por el asegurado.

Los seguros de vida se hacen efectivos mediante el pago de las primas, según lo acordado con la compañía, que serán utilizadas por el seguro en caso de requerir sus servicios. Estas pólizas también son contratadas como forma de ahorro futuro, como la jubilación.

Consejos para contratar seguros de vida

 

Seguros de vida hipotecarios

Contratar un seguro de vida asociado a la hipoteca es tan importante como asegurar la casa o el coche. Desde hace años es una suscripción adicional en la constitución de un crédito hipotecario en la compra de la vivienda.

Un seguro de vida hipotecario garantiza una prima con la que poder cancelar la hipoteca y garantizarse cierta estabilidad financiera en caso de muerte de uno de los cónyuges.

Uno de los primeros pasos antes de contratar el seguro de vida es ver qué tipo de condiciones nos ofrece la entidad bancaria y comparar las diferentes opciones de las entidades aseguradoras antes de decidir con quién firmar.

Las entidades bancarias “condicionan” la concesión de un préstamo hipotecario a la contratación de un seguro de vida con una serie de cláusulas predefinidas de antemano sin posibilidad de negociación. Aunque posteriormente, es posible renunciar a él contratando otro que cubra las necesidades mínimas de capital requeridas por el banco.

Algunas cuestiones importantes:

Grava las cuotas mensuales, aunque de forma muy liviana, entre 10 y 30 euros al mes.

– Son seguros portátiles, no varían según la casa, sino según quién lo suscriba con respecto a una hipoteca.

Puede suscribirse a un sólo cónyuge, o a ambos.

– En caso de seguro de vida de cónyuges y con suscripción doble, si uno de los dos fallece, la prima del seguro tendrá de forma automática como beneficiario al otro cónyuge.

– En caso del seguro de vida para una única persona física, dicha persona lo tiene en control, es decir puede delegarlo al morir a cualquier beneficiario que el desee. En dicho caso la entidad financiera tendría que hacerse cargo de pagar la hipoteca. Por eso es más caro el seguro de vida de suscripción única.

Seguros de invalidez

La invalidez absoluta y permanente es aquella invalidez que afectaría a una persona de manera física irreversible y con carácter permanente para el desarrollo de cualquier actividad profesional. Debe estar reconocida oficialmente por la Seguridad Social, el único Organismo con capacidad para reconocer la Invalidez en España.

Todos podemos estar expuestos a situaciones imprevistas que nos incapaciten para trabajar de manera permanente: una enfermedad, un accidente…

¿Qué pasaría en ese caso con nuestro futuro?

¿Qué debe cubrir un seguro de invalidez?

Todo tu capital asegurado por: invalidez absoluta y permanente por cualquier causa, ya sea enfermedad (física o mental) o accidente.

¿Qué no te cubrirá?

Existen algunas circunstancias que no cubre el seguro de vida. No son muy habituales, pero tenlas en cuenta cuando vayas a contratar tu seguro:

  • Hechos causados intencionadamente por el Asegurado, como autolesiones, suicidio o su tentativa,  o si están provocados por el consumo de alcohol o drogas.
  • Hechos derivados de conflictos armados, delitos, apuestas, desafíos o riñas en los que participe el Asegurado (excepto en legítima defensa).
  • La participación del Asegurado en competiciones deportivas de cualquier clase, ocupando el vehículo como piloto, copiloto o simple pasajero.
  • La práctica de actividades deportivas o de ocio: aéreas, submarinas, relacionadas con el motor o deportes de riesgo.
  • El uso de medios de navegación aérea no autorizados para transporte público de viajeros.
  • Enfermedades o accidentes anteriores a la entrada en vigor de la póliza, y la enfermedad de SIDA y sus consecuencias.
  • Efectos derivados de la radiación nuclear o la contaminación radioactiva.
  • Riesgos de carácter extraordinario que estén cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros: por ejemplo, los causados por fenómenos de la naturaleza como terremotos o erupciones volcánicas, los ocasionados violentamente como consecuencia de terrorismo o tumulto popular, y las actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo de paz.

 

Seguros de accidentes

En los seguros personales, el objeto asegurado es la persona. Se protege al individuo ante la ocurrencia de un evento que le afecte directamente, como puede ser el fallecimiento, la supervivencia, la alteración de su salud o, en algunas ocasiones, su integridad psíquica.

El seguro de Accidentes Personales tiene por objeto la prestación de indemnizaciones en caso de accidentes que provoquen la muerte o incapacidad del asegurado.

Algunos ejemplos de accidentes que suelen estar cubiertos por las pólizas de seguros son:

– La asfixia o lesiones a consecuencia de gases o vapores, inmersión o sumersión, o por ingestión de materias líquidas o sólidas no alimenticias.

– Las infecciones derivadas de un accidente cubierto por la póliza.

– Las lesiones que sean consecuencia de intervenciones quirúrgicas o tratamientos médicos motivados por un accidente cubierto por la póliza.

– Las lesiones sufridas a consecuencia de legítima defensa.

 

Seguros empresariales: incendio naves y oficinas, robos, inundaciones, pérdida de beneficios

Dentro de esta categoría se encuentran los seguros que tienen como finalidad principal reparar la pérdida que un asegurado puede sufrir en su patrimonio como consecuencia de un siniestro.

Los seguros de daños se dividen en dos grandes grupos:

  • Seguros de cosas materiales: destinados a indemnizar al asegurado por las pérdidas materiales directamente sufridas en un bien de su patrimonio.
  • Seguros de responsabilidad: cubre al asegurado frente a la responsabilidad civil en que pueda incurrir ante terceros por actos de los que sea responsable y proteger, así, su patrimonio.

incendio

Garantiza al asegurado la indemnización en caso de incendio de los bienes determinados en la póliza o la reparación o reposición de las piezas averiadas, incluyendo los daños producidos en la extinción.

robo

La compañía aseguradora se compromete a indemnizar al asegurado por los daños sufridos a consecuencia de la desaparición, destrucción o deterioro de los objetos asegurados a causa de un robo (o intento de robo).

inundaciones

Lo primero es tener en tu poder una póliza de seguro correctamente contratada, en donde se halla definido bien el riesgo, los capitales de continente así como de contenido, actualizados a valor nuevo.

Para reclamar, funciona así: si el agua entra desde abajo hacia arriba; por ejemplo, desde la calle hacia los parqueaderos, casas, locales y/o empresas; se reclamará al Consorcio de Compensación de Seguros; sin embargo, si el agua entra desde arriba en cantidades de más de 40 l. m2/hora, por tejados, terrazas, azoteas, entonces se ha de reclamar a la compañía aseguradora, con la salvedad de que si esta entra por puertas y ventanas que están abiertas o cerradas pero con los cierres defectuosos, entonces la compañía aseguradora no cubrirá el siniestro.

pérdida de beneficios

La cobertura de Pérdida de Beneficios, también conocida como lucro cesante o paralización de la actividad, es sumamente importante para el bienestar económico de una empresa ante contingencias imprevistas.

Esta garantía cubre la pérdida de rendimiento económico debida a una interrupción temporal, total o parcial, de la actividad asegurada a consecuencia de un siniestro cubierto por el seguro contratado.

El objeto de esta cobertura es obtener el mismo resultado de explotación en la cuenta de pérdidas y ganancias que hubiera tenido la empresa de no haber ocurrido el siniestro.

Para paliar estos daños indirectos tu empresa necesita la cobertura de “Perdida de Beneficios”.

Existen tres modalidades de cobertura:

  • Indemnización diaria
  • Indemnización en base a los gastos permanentes.
  • Indemnización en base a los gastos permanentes + pérdida de beneficios.

 

Seguros de responsabilidad civil

La compañía aseguradora se compromete a indemnizar al asegurado del daño que pueda experimentar su patrimonio a consecuencia de la reclamación que le efectúe un tercero.

Su cobertura tiene por objeto:

  • Cubrir el pago de las indemnizaciones por daños corporales, materiales o patrimoniales causados a terceros que pudieran ser culpa del asegurado o de las personas de quien deba responder, por hechos derivados de su vida privada o profesional.
  • La constitución de fianzas y costas judiciales exigidas al asegurado por reclamaciones de terceros, siempre que el motivo de la reclamación esté incluido en esta cobertura.

Algunos hechos expresamente incluidos en la cobertura de responsabilidad civil son, entre otros muchos, los derivados de:

  • El asegurado en su condición de cabeza de familia y de las personas de quienes debe responder.
  • Como propietario o inquilino de viviendas dedicadas a residencia del asegurado.
  • Daños a consecuencia de agua, incendio o explosión, causados a terceros.
  • Por actos u omisión del personal doméstico.
  • Poseedor de animales domésticos.

Las exclusiones típicas y generalizadas de la cobertura de responsabilidad civil privada son, entre otras:

  • Participar en apuestas, desafíos o competiciones.
  • Por daños a bienes de terceros en poder del asegurado.
  • Familiares hasta segundo grado de parentesco o personas que convivan habitualmente con el asegurado.
  • Sanciones, multas o impago de las mismas.

Seguros de crédito y caución

Seguro de crédito: garantiza al asegurado el pago de los créditos que tenga a su favor cuando se produzca la insolvencia de sus deudores. Siempre teniendo en cuenta los límites e importes que se pacten en la póliza.

Seguro de caución: el asegurador se obliga, en caso de incumplimiento por el tomador del seguro de sus obligaciones, a indemnizar al asegurado los daños patrimoniales sufridos dentro de los límites previstos. Todos los pagos que realice la aseguradora deberán serle reembolsados por el tomador del seguro.

 

Garantice su SEGURIDAD TOTAL perteneciendo a la Fundación Defensa del Asegurado para que nuestros profesionales se ocupen de cualquier posible eventualidad.

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Seguros de Vida

Consejos para contratar seguros de vida

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Consejos para contratar seguros de vida

El seguro es un medio para la cobertura de los riesgos al transferirlos a una aseguradora que se va a encargar de garantizar o indemnizar todo o parte del perjuicio producido por la aparición de determinadas situaciones accidentales.

Accidentes hay todos los días y a todas horas, ¿has pensado que pasaría si algo te llegara a ocurrir?

Hoy en día, aseguramos todo lo que consideramos importante: el coche, la moto, la casa, nuestros bienes… pero olvidamos lo más importante: a nosotros mismos.

¿Qué coberturas “poco habituales” tenemos que asegurar con los seguros de vida?

En caso de fallecimiento del asegurado o incapacidad por accidente de circulación, un seguro de vida ofrece a los beneficiarios una cantidad económica para:

  • Saldar una deuda o hipoteca con el banco
  • Sustituir una remuneración económica
  • Garantizar la continuidad de los estudios de los hijos
  • Pagar imprevistos o deudas de tarjetas de crédito
  • Gastos asociados al fallecimiento o invalidez.

¿Qué es un seguro de vida?

Un seguro de vida es una garantía económica, que cubre tus necesidades en la difícil situación en la que ocurre la desgracia. En caso de fallecimiento, otorga a los familiares de una suma de dinero con la que se pueden hacer frente a las situaciones y/o obligaciones suscritas en vida por el asegurado.

Los seguros de vida se hacen efectivos mediante el pago de las primas, según lo acordado con la compañía, que serán utilizadas por el seguro en caso de requerir sus servicios. Estas pólizas también son contratadas como forma de ahorro futuro, como la jubilación.

¿Por qué contratar un Seguro de vida?

Algunas razones por las que contratar un Seguro de Vida:

– Contratando un seguro de vida lograrás tranquilidad para ti y tu familia: Proteger el impacto económico que se produce con la muerte o invalidez del tomador sobre quienes dependen de él económicamente, las facturas, las letras y las necesidades domésticas quedan expuestas en esta situación.

cubrir tu hipoteca: Si tú faltas y la hipoteca está por pagar, los tuyos tendrán más problemas económicos añadidos en una situación como la anterior.

asegurar los estudios de los hijos: Los seguros de vida pagarán no solo las facturas durante un tiempo después de la muerte del tomador, sino que también pueden asegurar en parte el futuro de tus hijos, permitiendo que dispongan de dinero suficiente para continuar con sus estudios.

cubrir enfermedades graves o invalidez: En caso de sufrir en propia persona de una grave enfermedad o invalidez, se debe asegurar que se es capaz de continuar su vida “normal”, si no puede trabajar, y además necesita a alguien que le cuide, cuánto mayor indemnización hayas contratado con tu seguro de vida, mejor serán las cosas y tu calidad de vida.

Hay muchas más razones, pero la seguridad y tranquilidad es la más importante.

Debemos tener la seguridad de que, ante cualquier imprevisto, como una enfermedad grave o una invalidez, el futuro de los nuestros y nuestro patrimonio estarán protegidos.

Para ello, simplemente, si alguna de las 3 siguientes preguntas es afirmativa, te interesa contratar un Seguro de Vida:

Has formado una familia?, te has comprado una casa?, alguien depende de ti?,

Si? entonces, asegura tu futuro, asegura tu vida.

Encuentra el seguro de vida que más se ajusta a tus necesidades

¿Qué coberturas contratar para un Seguro de Vida?

Las compañías suelen tener seguros de vida tradicionales, es decir, RENOVABLES TEMPORALMENTE y seguros de vida con REEMBOLSO DE PRIMAS.

Las coberturas suelen ser las mismas en un caso o en otro; la diferencia es que mientras en el temporal renovable, las primas van a fondo perdido, en el de reembolso de primas, recuperamos parte del dinero invertido, y en algunos casos, sobre todo si se empieza joven, podemos recuperar el 100% de lo pagado o incluso tener plusvalías. Obviamente la prima a pagar en este caso será bastante más COSTOSA que el seguro tradicional renovable;

Las coberturas “imprescindibles” son:

FALLECIMIENTO

INVALIDEZ ABSOLUTA Y PERMANENTE, para cualquier trabajo. El baremo es una invalidez del 100% de la Seguridad Social.

INVALIDEZ TOTAL Y PERMANENTE, para la profesión habitual. Debe resolverla la Seguridad Social.

ENFERMEDADES GRAVES. En caso de diagnóstico de una enfermedad grave (vienen tabuladas, por ejemplo, el cáncer) se paga la cobertura contratada

(generalmente la misma del fallecimiento) para realizar el tratamiento e intentar sobrevivir.

– Puedes contratar otras coberturas como doble capital por accidente o triple capital por accidente de circulación…

¿Qué seguro de vida es adecuado para mí?

Para saber cuál es el seguro de vida más adecuado, es muy importante tener en cuenta distintas circunstancias:

– número y edad de los hijos

– personas menores o mayores de edad a cargo

– necesidades de la familia

– dinero posiblemente necesario

– posibilidad de convertirlo en un fondo de inversión

– gastos futuros

– pago de la hipoteca

– Tiempo de validez, etc.

Es muy importante revisar periódicamente las necesidades del seguro, y ajustarlo a nuestras necesidades en cada momento. Lo normal es tenerlo todo en una sola póliza, es mucho más barato que tener varias.

Nuestro consejo es que si eres joven, ser soltero y sin deudas, un seguro de accidentes te puede bastar. Pero si tienes hijos, deudas, un patrimonio, etc entonces, indispensablemente tenemos que acudir al seguro de vida.

También hay otro tipo de seguro que cubre el riesgo de la supervivencia, es decir, que la entidad aseguradora le abonará el capital asegurado si el tomador de la póliza vive al término del periodo estipulado. A este tipo de seguros se les conoce como seguros de vida ahorro, destinados a cubrir un capital. El asegurado paga o aporta una cantidad que puede ser mensual, trimestral, semestral o anual para ir constituyendo un capital garantizado y con una rentabilidad garantizada al término del plazo descrito en la póliza.

Los seguros de vida también pueden distinguirse como temporal constante, por los cuales, en caso de fallecimiento o invalidez del asegurado, el beneficiario percibirá anualmente cierta cantidad de dinero o temporal decreciente, generalmente el que se asocia al suscribir una hipoteca. El capital asegurado va disminuyendo de forma proporcional a la cantidad adeudada al banco.

Cómo contratar un seguro de vida

  • Primero hay que informarse y comparar distintos seguros de diferentes entidades aseguradoras. Es muy importante el hecho de no quedarse con el primer seguro que se ve.
  • Prestaremos especial atención en: primas a pagar, la indemnización en caso de necesidad y los honorarios a pagar a la hora de la realización de la póliza.

Para asegurarnos la mejor elección de una póliza de seguro de vida, hay que tener en cuenta una serie de cuestiones:

  • Conocer la situación de la compañía de seguros con la que firma el contrato. Debe ser una entidad seria y reconocida, que pueda garantizar una situación económica con solvencia y estabilidad.
  • Es necesario saber que la entidad aseguradora se basará en un formulario con información personal y médica para decidir si se otorga o no la póliza demandada. Hay que estar atento, en todo momento, a las condiciones de nuestro seguro de vida, asegurándonos que cumple todos los requisitos y que incluye una descripción detallada de los riesgos cubiertos y de los excluidos.
  • Es importante que describa claramente las fechas de inicio y de fin del servicio contratado.
  • Pertenecer a Fundación Defensa del Asegurado: Con ello, tendremos la tranquilidad que ante cualquier eventualidad, personas cualificadas velarán por nosotros para obtener la máxima indemnización sobre la póliza que hemos contratado.

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